viernes, 27 de noviembre de 2009

¿Cuándo nos vamos?...

¿Cuándo nos vamos, mami? - fue la pregunta del niño. No tenía más de 3 o 4 años.
Ahora - dijo la joven madre entretenida en la pc.
Se da vuelta, mira lo que hay alrededor, unos cuadros, gente que pasa por la vereda. Nada lo distrae.
¿Cuándo nos vamos, mamá? - insistió.
Ya vamos, esperame un poquito.
Resignado me mira. Le sonrío. Se sonroja y busca cosas en el lugar.
Mamá, falta mucho?
Que ya voy, ¡no molestes!
La mira, se baja de la silla y se acuesta sobre ella, boca abajo con las piernas colgándole, como si se fuera a arrodillar, y enseguida se duerme.
La madre a los pocos minutos, al darse cuenta que no le hablaba más lo mira e inmediatamente lo acaricia, deja la compu por un instante y lo pone sobre su regazo. Lo besa y con él en su falda sigue ahora en la pc, escribiendo con una mano sola pero la imagen es divina...y su reacción al ver al niño sobre la silla dormido reivindicó y con creces las respuestas ante la insistencia.

Madres son madres...gracias a Dios casi todas...

5 comentarios:

Rayén* dijo...

está muy lindo :)
es muy tierno! me recuerda mi infancia :P
bueno, nos estamos leyendo!
q andes bien.

beker dijo...

Es la fidelidad de los sentimientos más puros,sin condiciones. Abrazos fuertes

manu dijo...

No hay mucho para decir al respecto, las madres…son madres, con eso se explica de forma suficiente lo que son, lo que hacen y lo mucho mucho que nos dan.

Salutes!

D'Artagnan dijo...

Usted sabe que no puedo evitar un dejo de tristeza postmoderna (vamos a decirle) ante la imagen que se plantea? Es más, casi que me estoy yendo a escribir al respecto.
La situación ahora tantas veces tradicional con esto de feisbuc y esto del mesenyer y los blogs y la "vida online" me resulta a veces simplemente intolerante. Vas a visitar a un amigo que mientras charla con vos está respondiendo mensajes en el celu, viendo si alguien le comentó una foto en el "feis", respondiendo mails, y uno ahí como un salame haciendo agua, esperando que pase el lapsus mental que primero, llevó a esa persona a estar "conectado" mientras "está" con vos y segundo, a causa de esa conección, pierde la conciencia del tiempo que pasa entre la pregunta y la respuesta, entre el "¿qué?" y la información que de nuevo rebotó contra la muralla de bits. Me voy a escribir. Saludos y si era usted la mamá, recuerde acompañar a su hijo que está queriendo vivir la vida "real" antes de que la situación se invierta y sea usted la que esté preguntando "Querido, vamos a comer?" y él el que responda "mamá, ya te dije que no hinches las bolas" si tiene suerte, y si no tiene suerte directamente ni responda pero ponga una cara de enojo impresionante.

Saludos cordiales!

Réckiem dijo...

¡Madre...!