Sentada allí en su lugar de trabajo, hoy todo lo ve diferente. El fin de semana le dejó ecos para que la acompañaran en la dura labor. De a ratos se hacen más sonoros y sensitivos, le dan ánimo, la inyectan de ganas, de vida, de sonrisas...Se ocupa más en ver la cara de la gente, le interesa saber por qué cada cosa y tratar de mejorarlas.
Se apena por la cara triste de alguien y acompaña con una sonrisa cualquier pequeño gran detalle. Si alguien buscara un rostro que refleje felicidad seguro que la vería de lejos...
No hay escollo que le quite el buen humor y todos los colores están brillantes a sus ojos.
Cuando su pasado algo le advierte mira hacia otro lado sigue con su música...no lo escucha y se cree y quiere que todo siga maravillosamente, es tanto lo que la mueve que se siente poderosa como hace mucho no sentía...
Teléfono: ya todo es música y arcoiris, y tan agradable que el ambiente para todos es distinto...

