martes, 26 de abril de 2011

Porque sí...

En la tarde luminosísima de otoño, se decide a intentar transmitir quizás el azul límpido y hermosamente homogéneo del cielo.
Los árboles y plantas que adornan su cotidianeidad parecen estáticos, ni un breve movimiento se les nota ya que ni una ligera brisa se le escapa a este día...
El paisaje que deja ver el pedazo de cristal que tiene sobre su vista, se asemeja a una foto ya que sólo en ellas se puede congelar un movimiento y es tan poca la brisa de este día que no parecería necesario tomarla.
Mira a través de él y se pierde deleitándose en las hojas de un álamo que va cambiando su vestido verde de verano hacia el amarillo tirando a marrón que se llevará muy pronto el invierno...más aquí una azalea colorea y da vida a un cantero vecino, con su rosado intenso, y hoy, particularmente brillante saludando el soleado día.
Un pájaro con una rama en su pico se lleva su mirada mucho más allá...arriba sobre un pino que seguramente acogerá un nido entre sus ramas firmes que en algún momento, se musicalizará con nuevos trinos...y será el testigo mudo de la maravilla de la creación en estos pequeños trabajadores.
La frondosidad tupida de un coronilla inmenso alberga innumerables trinos que están también inspirados hoy...y los sonidos se cruzan y se acoplan en un díalogo que sólo ellos conocen...Cuánta historia en tantos años, cuántos temporales habrá aguantado estoico, cuántos veranos, cuántos nacimientos, cuánta vida y cuánta despedida...a lo largo de su larga vida que delata el ancho tronco y su ramaje espeso.
El maullido de su gata, Flor, la descuelga del paisaje...retorna a su rutina laboral no sin antes acariciar a Flor que sin duda fue quien percibió su paseo...

miércoles, 23 de marzo de 2011

Aquí (yo)


Pasa el tiempo irremediablemente...y es en estos momentos, cuando vuelvo aquí a dibujar alguna cosa con las palabras, que me doy cuenta de la velocidad con que lo hace.

Era primavera en mi última publicación, ahora ya pasó el verano y fueron las vacaciones, por suerte, las causantes de mi ausencia.

Pero bueno este rincón siempre me llama, tal vez porque en él recorro vivencias, que no son más ni menos...que trozos de mi vida, y se también que del otro lado alguien, una, uno o muchos que identifico por el nombre que seguro no es el de la vida presencial, comparten increiblemente, el sentimiento que trato de transmitir en mis palabras.

Tal vez no sabemos quiénes somos...pero compartimos lo más importante, nuestros sentimientos, nuestra esencia y ya está... es más que suficiente...Es mágico cuando recorremos otros espacios y nos parece leernos o vernos en ciertas imágenes...

Ya es otoño, me gusta también esta estación...sonrío y me voy a empezar mi jornada laboral.

Será hasta la próxima...

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Cambiando(me) de Estación


Quiere decidirse a entrar la primavera...da gusto tomarse un minuto para observar las flores...

Este "renacer" también acelera o motiva cambios...que siempre por algo vienen...

Dejarse llevar por ellos sin temor y dejar interactuar la energía está bueno!!!!

lunes, 19 de julio de 2010

Melancolía...


Lo que daría por llegar a casa y encontrarte allí, en tus quehaceres y que me sonrieras...como siempre.
Lo que daría por poder sentir un abrazo tuyo y apretarte fuerte fuerte

No me alcanzan hoy los recuerdos.
Quisiera tomar el teléfono y poder oírte aunque sólo eso fuera.
Será esta lluvia persistente?
Será este gris que no deja aparecer el sol hace días y logró cubrir mi alma?
Será que el tiempo que según dicen "todo lo cura" aún no ha podido acostumbrarme a tu ausencia y que a veces, a medida que pasa, es peor aún.
No lo se....
Hoy me haría tanto bien un teléfono que se comunicara con el cielo...

sábado, 10 de abril de 2010

Puente

Camino por la plaza, y de pronto me choco con ellas, sentadas ahí como tantas veces en el banco, siempre el mismo...
Una saluda a alguna persona conocida, mientras al lado, la más joven se hamaca en un vaivén continuo acompañado de una también continua conversación consigo misma o no, quién sabe?!.
La genética se nota y sin duda son madre e hija.
La segunda en su mundo, muy lejos de allí, a kilómetros de su madre pero al lado.
La madre observa todo, pegada a ella pero totalmente aislada por el continuo murmullo del desconocido mundo de su hija...
A su alrededor, hay más gente, me siento yo en un banco cercano e intento imaginar qué pasará por la cabeza de ambas.
Hago un paneo del entorno: un banco a la derecha un joven manipula con soltura su teléfono móvil enviando mensajes; un banco a la izquierda una pareja que se habla al oído entre besos y abrazos; unos metros adelante una abuela que disfruta viendo cómo su nieto corre tras las palomas; unos metros más atrás yo que me despegué de mi mundo intentando acercarme a esos otros...la sonrisa del niño que corre las palomas me abre una puerta al suyo: puro, ingenuo, feliz
De a ratos la madre mira a su hija pero como si lo hiciera desde la distancia que impone ese continuo murmullo e intentando asegurarse de tenerla allí...luego continúa mirando su entorno. Pasa una chica de la edad de ella, enérgica, saludable, con andar decidido. La sigue con la mirada, respira hondo...lo que daría por ver a su hija tan saludable y valiéndose por sí misma, la sigue con la mirada y de pronto un perrito la toca con su hocico como enviado por alguien, a distraerla de su reflexión, ella lo acaricia el le agradece con el movimiento de su cola le da unas vueltas intenta subírsele a la falda y luego se va; la deja sonriendo...
Las dejo allí unidas por ese banco que ejerce de puente entre sus mundos....un tanto más distantes que el que me separa de cada una de las personas con las cuales me cruzo....

miércoles, 10 de marzo de 2010

Ambigüedad...

Melancolía de M. Martinez Godinez


Hace un año...me parecen siglos, mucho tiempo.

Pero cuando suena un año me parece que voló el tiempo...

Difícil explicarlo...más aun adaptarse a tenerte conmigo...pero sin verte

La lluvia que cae hoy acompaña mis sentires....

Sin duda el sol saldrá, y será también por ti, mañana...

miércoles, 3 de febrero de 2010

Recuerdo de lluvia


Una vez más el manto fresco de esta lluvia veraniega me trae hasta aquí...
Mientras corre el agua cual cañada a ambos lados de la calle, observo cómo las plantas reciben el vital elemento agradecidas después de soportar el rigor del caluroso sol pre-tormenta.
Improvisados paragüas desfilan por la vereda dándole formas diversas al rutinario trayecto que realizan quienes los portan, todos los días a esta hora: la del almuerzo.
Mirando cómo caen las gotas sobre el agua me retraigo a aquella época, un tanto lejana en el tiempo pero no así en mis recuerdos y en mi corazón, que fue la de mi niñez, allá por el norte de mi país, cuando estos temporales de verano eran todo diversión y felicidad ya que podíamos mojarnos y chapotear a placer en charcos callejeros que se formaban y desaparecían junto con la lluvia.
¡Qué felicidad poder mojarse a destajo, con ropa ligera y descalzos, los ojos semicerrados para que no golpearan tantos las gotas de lluvia y las manos abiertas como queriendo retener el agua en ellas!...
(Del mismo modo que quisiera retener ese momento hoy al recordarlo, pero abriendo las alas del recuerdo para inmortalizarlo).
¡Qué felicidad poder disfrutar aquel momento! Como en aquel tiempo sin nubes empañándolo, sin preocupaciones, viviendo plenamente ese instante de felicidad que nos regalaba la naturaleza con total generosidad...
Maravilloso banco de datos: nuestra memoria, visual, perceptiva...
Un sonido de ahora, un teléfono me trae aquí nuevamente, ladeo la cabeza para mirar nuevamente las gotas que siguen cayendo, las miro una vez más y sigo con mi trajinar diario, pero ya lo veo diferente....