miércoles, 4 de noviembre de 2015

Cómo no escribirte....

Cómo no escribirte, si te vivo...mi vida.
Cómo no escribirte, si no hay minutos en mi vida en los que no estés.
Cómo no escribirte, si no hay detalle en el que no te vea...
Cómo no escribirte, si no hay sueño en el que no te sueñe.
Cómo no escribirte, si no hay noche en la que no te instales en mi...
Cómo no escribirte, si no hay amanecer si no te oigo...si no vienes a mi.
Cómo no escribirte, si no hay lugar  en el que no te encuentre...
Cómo no escribirte, si te amo con toda mi alma, con todo mi ser, con toda mi ternura, con toda mi pasión, con todo...con todo lo que puedo, con todo lo que quiero, porque eres lo que tanto busqué, porque son tus brazos los que quiero que me envuelvan para siempre, son tus ojos los que quiero ver en cada despertar, es tu calor el que quiero sentir a mi lado cada noche, eres tú a quien quiero tener en cada tormenta, para pegarme a ti, para pegarte a mí, para protegerte, para protegerme. Eres tú a quien quiero cuidar y mimar, a quien quiero feliz...
Quiero estar en tu vida, quiero que estés en la mía, te quiero amar para vivir, quiero vivir para amarte, amor...mi amor.

martes, 17 de septiembre de 2013

Manos(de ellos)

En mi diario trajinar laboral, atravesando esquinas y transitando calles, me doy, de lleno, casi sin querer, total casualidad o causalidad, con ellos...que hacen un alto en su caminar, porque ya la carga de los años los torna inestables al mover bruscamente la cabeza para mirar hacia atrás. Muy abrigados ellos, pues el invierno se hace sentir aún, en este agosto hoy soleado, pero ventoso. Él de gorra, muy elegante, ella impecable, de bufanda y deportivo, pero que aún delata la elegancia que se resiste a ceder ante el paso de los años.
Pero lo que realmente llama la atención, encandila, enternece y hace sentirse abrazada por una mezcla de emoción, nostalgia, cariño y tibieza es la forma en que van tomados de la mano. Amarrados como si de esa forma nada pudiera pasarles, como prueba viviente de que se puede cumplir con esa promesa que un día se hicieran: de compartir alegrías y tristezas, "hasta que la muerte los separe"... 
Ya está...por hoy me basta, me dejo ir envuelta por este sentimiento que me regaló esta esquina de mi vida hoy...

(Imagen tomada de internet)

miércoles, 15 de mayo de 2013

Que lo suelta, que no lo hace.
Que sí, que no, que se balancea con él, que se mueve todo por no soltar...
Que el viento los mece y los vuelve a su lugar, un rayo de sol los abriga...
Una nueva sacudida y casi lo deja ir, pero se mecen al unísono y siguen ahí, pendiendo de la misma rama...hasta que una ráfaga nueva hace que ya no resista más...el limonero y deja ir el fruto cuyas ramas acunaron hasta hoy!!

miércoles, 13 de marzo de 2013

Vida...

Este transcurrir de los días, entre rutinas y pequeñas y grandes sorpresas.
Este despertar cada día y ver la luz del sol o simplemente la claridad del día.
Ese nerviosismo del primer día de clases, ese miedo a separarnos de lo cotidiano.
Ese llanto contenido de ver que nuestra madre nos deja en la puerta de la escuela y se va.
Ese soplo de felicidad al verla allí en la puerta esperándonos. Ese correr y abrazar su falda...
La alegría inquieta de terminar la escuela y la incógnita de la secundaria. La sensación de sentirnos grandes la primera vez que nos ponemos con orgullo el uniforme en secundaria.
Las mariposas en el estómago del primer amor. Y esa inexplicable sensación de sentirnos dueños absolutos del mundo y creernos capaces de cambiarlo.
Los nervios del primer examen, la alegría de escuchar nuestro apellido seguido de un "aprobado". La decepción de un "no aprobado".
La paz de un abrazo de nuestros padres. La sensación de protección de las manos de mi madre cuando estaba mal.
Las sonrisas de aprobación y las miradas que matan.
El sopor al recibir una mala noticia. La impotencia ante las partidas para las cuales nunca estamos preparados. El tragar saliva para que no se nos quiebre la voz; el no poder lograrlo.
El reír cuando por dentro lloramos a mares... El llorar incontrolablemente ante lo irremediable.
El reír y llorar a la vez...pero de felicidad.
Esa flor que adorna el costado de la calle.
Ese angel que nos cuida.
Ese atardecer de múltiples e irrepetibles colores.
Esa lluvia refrescante.
El milagro de los nacimientos. El misterio de la muerte.
La sensación de decepción....
La felicidad del amor...El amor....La vida.

martes, 25 de septiembre de 2012

Después del temporal...

Después del temporal: la calma. Todos exhaustos.
Por aquí él, fuerte y firme. Ella débil pero en pie. Y ahora más fuertes y preparados para otras tempestades.
Por allá él débil y ella serena y firme cuidando y protegiendo sus brotes nuevos.
Felices y agotados disfrutando cada detalle de esta calma tan similar a la paz que prosigue a los temporales...
Atrás quedaron los deshechos, las nubes y los cielos oscuros que no    dejaban aparecer este cielo azul y en calma...

(Imagen extraida de internet)

miércoles, 16 de mayo de 2012

Bye...

Coloco lo que queda sobre mis manos.
Las traigo a la altura de mi boca soplo y allá van: pedazos sueltos de te quiero, quise, te esperé...
Vuelvo a soplar y veo alejarse esos sentires...adiós
.
Más liviana, me doy vuelta y abrazo, ahora sí, todo lo que tengo para ocupar esos espacios que quedaron, que desde hace tiempo intentan entrar pero no podían porque me empeñaba en guardar trozos incompletos de sentimientos a los que me aferraba...

jueves, 10 de mayo de 2012

Camina(ndo)

Como cada día se dirige a su trabajo. Atraviesa calles, dobla aquí, sigue por allá... Mira el entorno, pero no ve, porque ya va planificando su día laboral.
Pero hoy lo hace bajo un paragüas que acompasadamente emite el sonido de las gotas al golpearlo.
De pronto una imagen la saca abruptamente de sus pensamientos: tres perros que sólo encontraron el resguardo de un pequeño alero en una casa y que son la representación misma de la desolación. Los tres miran hacia abajo, distraidos al ver las burbujas que forman las gotas en los charcos que ellas mismas crean y que la tierra se encarga de beber. Las cabecitas semitorcidas, recostados, casi dejándose caer en paralelo a la pared, ensimismados en sus observaciones, hasta melancólicos parecen. Sí, sí, cree que son la perfecta descripción de la melancolía, o tal vez lo que ve es la proyección de la suya propia...pero ya llegó y no permitirá que la embargue...! Sin duda el trabajo será su mejor antídoto...como tantas veces!!